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Armadillos de la Región Orinoquia: una especie por explorar y proteger en Colombia

Actualizado: 9 feb 2021

Damaris Paola Rozo López 1


Los armadillos al igual que los seres humanos hacen parte del planeta tierra, son ellos

quienes por medio de sus madrigueras ayudan a la oxigenación necesaria de los suelos y al

paso de agua por la tierra en la que escavan.


Uno de los países con menos conocimiento sobre los armadillos es Colombia, debido a que

el 80% de los trabajos publicados son de los Estados Unidos, Brasil, Argentina y Bolivia.

De nuestro país solo existen 28 trabajos de los que solamente hay 4 estudios de campo.

Esto ha dificultado la realización de proyectos de conservación para las especies de

armadillo en la Región Orinoquia, pues se desconoce de forma precisa la cantidad,

distribución y nivel de amenaza de estas especies en el país. A pesar de este vacío, es

posible afirmar que uno de los mamíferos menos conocidos pero más relevantes para el

equilibrio ecosistémico de la Región Orinoquia es el armadillo 2 . Estos arquitectos de la

naturaleza son exclusivos de los Llanos Orientales en Colombia 3 . Se han encontrado 21

especies distintas en el mundo, particularmente en los bosques de Suramérica y

Centroamérica. Hasta el momento se sabe que existen seis especies de este mamífero en el

país, cinco de las cuales se encuentran en la Región Orinoquia; entre estos tenemos al

Ocarro, el Cachicamo Sabanero, el Cachicamo Montañero, el Cachicamo Espuelón y el

Coletrapo. Los problemas de conservación de los armadillos en el Llano están relacionados

particularmente a: 1) cambios en los usos del suelo; 2) tráfico ilegal; 3) desconocimiento de

estas especies y su relevancia en las sabanas inundables de la Orinoquia y; 4) el cambio

climático y sus efectos en los ecosistemas en los que habitan.


En la Región Orinoquia tenemos cinco especies de armadillo, unas más amenazadas

que otras a nivel global y nacional. El Ocarro, localizado en Amazonas, Arauca, Caquetá,

Meta, Vaupés y Vichada, es una de las especies más amenazadas y ha sido categorizado a

nivel global como una especie Vulnerable (V), mientras que en Colombia es una especie en

Peligro (P). El Cachicamo Sabanero ha sido visto en Arauca, Casanare, Cundinamarca,

Meta y Vichada. Además, ha sido categorizado globalmente como una especie Casi

Amenazada (CA) y no hay datos para estimar una categoría en Colombia. El Cachicamo


 

1 Politologa y profesional en Lenguas y Cultura de la Universidad de los Andes. Estudiante de la maestría en

Construcción de Paz y Derecho Internacional en la misma universidad. Contacto:Dp.rozo28@uniandes.edu.co

2 Superina, M., Trujillo, F., Mosquera, F., Combariza, R. & Parra, C. A. (2014). Plan de Acción para la

Conservación de los Armadillos en los Llanos Orientales. Recuperado de:

https://www.researchgate.net/profile/Federico_Mosquera_Guerra/publication/318947383_Plan_de_Accion_p

ara_la_Conservacion_de_Armadillos_de_los_Llanos_Orientales/links/598763dda6fdcc756257ba91/Plan-de-

Accion-para-la-Conservacion-de-Armadillos-de-los-Llanos-Orientales.pdf

3 Ver: Fundación Omacha. (2015). Los arquitectos de la naturaleza: armadillos. Video recuperado de:

https://www.youtube.com/watch?v=TAZefTuuESQ


 

Montañero parece habitar a lo largo del territorio colombiano, se encuentra categorizado a

nivel global como Preocupación Menor (PM) y su estado de conservación en Colombia no

ha sido evaluado. El Cachicamo Espuelón habita en Meta y Putumayo, se encuentra en la

categoría de amenaza global como Preocupación Menor (PM) y a nivel nacional no ha sido

evaluada. El Coletrapo se ha registrado hasta el momento en el Cesar, Magdalena, Meta y

Putumayo. Está categorizado como Preocupación Menor (PM) y en Colombia no hay datos

ni procesos de evaluación sobre su estado. No obstante, a pesar de la poca investigación

existente ¿qué podríamos decir en Colombia relacionado a los armadillos?


Pues bien, la Región Orinoquia sufre la pérdida de la cantidad y la calidad del agua

y los nutrientes propios de los suelos de la sabana inundable 4 , lo que ha generado

transformaciones negativas para la supervivencia de los armadillos. Se estima que hay 156

tipos de ecosistemas en la región, de los cuales 49 son áreas transformadas por el ser

humano 5 ; esto se da como efecto de la ganadería extensiva, además de la industria de la

palma africana, arroz, maíz y cultivos forestales con fines comerciales 6 . Anualmente se

pierde 1,3 por ciento de la cobertura boscosa de la región, segunda tasa más elevada en

Colombia 7 . Dicha pérdida ha generado que nuestros armadillos no tengan su hábitat como

lo conocen y deban trasladarse a otros ecosistemas que no satisfacen sus necesidades y

formas de vida, lo que impacta en su supervivencia. Además, la disminución de las zonas

naturales reduce la posibilidad de refugio y alimento de los armadillos, especialmente para

el Ocarro, que es muy sensible a los cambios en sus hábitats. En otras palabras, con la

pérdida de los bosques y la disminución y contaminación de las aguas en la región una de

las especies más afectadas es el armadillo.


Adicional a este problema, hay un incremento en la caza de los armadillos con fines

comerciales, que fortalece la extracción sin control de estas especies en la Orinoquia. No

obstante, no se tiene un estudio que permita dar cuenta de la población de armadillos

existente en la región Orinoquia y el impacto numérico que este tipo de cazas ha

ocasionado. Lo que sí se sabe es que las actividades de caza, usufructuo, transporte y

zoocría ilegal de los armadillos junto al incremento de las poblaciones humanas ha

impulsado el uso de técnicas de caza selectiva como trampas caseras y perros entrenados,

que muchas veces no son contralados y matan armadillos sin restricción alguna. En este



 

4 Superina, M., Trujillo, F., Mosquera, F., Combariza, R. & Parra, C. A. (2014). Plan de Acción para la

Conservación de los Armadillos en los Llanos Orientales. Recuperado de:

https://www.researchgate.net/profile/Federico_Mosquera_Guerra/publication/318947383_Plan_de_Accion_p

ara_la_Conservacion_de_Armadillos_de_los_Llanos_Orientales/links/598763dda6fdcc756257ba91/Plan-de-

Accion-para-la-Conservacion-de-Armadillos-de-los-Llanos-Orientales.pdf

5 Romero, M., G. Galindo, J. Otero & D. Armenteras. (2004). Ecosistemas de la cuenca del Orinoco

colombiano. Instituto de Investigación de Recursos Biológicos Alexander von Humboldt, Bogotá. 189 pp.

6 Andrade, G., L. G. Castro, A. Durán, M. Rodríguez, G. Rudas, E. Uribe & E. Wills. (2009). La mejor

Orinoquia que podemos construir. Elementos para la sostenibilidad ambiental del desarrollo. Corporinoquia

– Universidad de los Andes – Foro Nacional Ambiental – Friedrich Ebert Stiftung (ESCOL), Bogotá.

7 CONPES 3797. (2014). Política para el desarrollo integral de la Orinoquia: Altillanura – fase 1. Consejo

Nacional de Política Económica y Social, República de Colombia, Departamento Nacional de Planeación,

Bogotá. Pp.83.

 

sentido, la caza legal e ilegal sumado al comercio ilimitado de los armadillos es un

problema que puede explicar el ocultamiento constante de estas especies, su

desplazamiento forzado a otros territorios y los pocos avistamientos que tienen

actualmente.


Otra de las amenazas para armadillos como el Cachicamo Sabanero, el Espuelón y el

Montañero es el aumento de la demanda de su carne. Históricamente estas especies de

armadillos han alimentado tanto a indígenas como a llaneros. Por años fue una cacería

sostenible por su fin limitado al autoabastecimiento, pero con el uso de perros y de trampas

tecnificadas las capturas de armadillos incrementaron desmedidamente. Además de esto, se

suma la demanda de carne de monte de los centros urbanos como Puerto Gaitán, Puerto

López, Yopal, Monterrey y Villavicencio. Por dicha demanda estos armadillos se venden

en el mercado negro a $60.000, de un solo ejemplar salen aproximadamente seis platos de

carne 8 cuyo precio oscila entre $25.000 y $40.000. Las ganancias que la caza de los

armadillos genera ha motivado a que cazadores entren de forma ilegal a fincas y predios

privados a cazar.


Por otro lado, algunas de las prácticas poco sostenibles que se llevan a cabo en la

Región Orinoquia han generado una disminución de alimento para los armadillos. Las

transformaciones dadas por las grandes extensiones de sabanas inundables naturales para

proyectos agroforestales han producido que los suelos tengan grandes cantidades de cal y

agroquímicos. Asimismo, el proceso de mejoramientos de pasturas para la ganadería

utilizando insecticidas y agroquímicos ha disminuido la población de hormigas, ya que

estas afectan el desarrollo de las pasturas. Al bajar la presencia de las colonias, se altera la

diversidad y biomasa de los insectos y lombrices, fuentes principales de alimento de los

armadillos. Vale la pena mencionar que los nuevos modelos de ganadería y su tecnificación

han generado que los suelos se compacten y que no se lleven a cabo los procesos de

oxigenación, porosidad y humedad. Esto impacta en el decrecimiento de los insectos que

son fuente primaria de alimento para los armadillos y dificulta que ellos puedan hacer sus

madrigueras y ocultarse bajo la tierra 9 .


El cambio climático en la Región Orinoquia es otro de los factores negativos para la

subsistencia de los armadillos en el país. Los armadillos se distribuyen de acuerdo a los

patrones de lluvias e inundaciones propios de las sabanas inundables de la región. En las

épocas de lluvia estrepitosa los armadillos buscan áreas altas para evitar la inundación de

sus madrigueras y en el verano retornan a las zonas bajas de la región e inician la

construcción de otras madrigueras para vivir. En este sentido, las alteraciones inesperadas

del clima ejercen presión en la distribución de los armadillos y la disponibilidad de su


 

8 Superina, M., Trujillo, F., Mosquera, F., Combariza, R. & Parra, C. A. (2014). Plan de Acción para la

Conservación de los Armadillos en los Llanos Orientales. Recuperado de:

https://www.researchgate.net/profile/Federico_Mosquera_Guerra/publication/318947383_Plan_de_Accion_p

ara_la_Conservacion_de_Armadillos_de_los_Llanos_Orientales/links/598763dda6fdcc756257ba91/Plan-de-

Accion-para-la-Conservacion-de-Armadillos-de-los-Llanos-Orientales.pdf

9 Pinzón, A. & E. Amézquita. (1987). Compactación de suelos por el pisoteo de animales en pastoreo en el

Piedemonte amazónico de Colombia. Pasturas Tropicales 12: 21-26.



 

alimento. Por ejemplo, en el Casanare se han registrado fuertes y largas sequías, lo que

reseca los suelos e impide que los armadillos puedan hacer sus madrigueras y se oculten de

los cazadores. Así, los cambios repentinos del clima de la región son una amenaza latente

para la supervivencia de estas especies en la región y en Colombia, pues no se adaptan

fácilmente a estos cambios.


En conclusión, es necesario iniciar estudios e investigaciones sobre los armadillos

de la región, su estilo de vida, su población y los impactos reales que asuntos como la caza,

el cambio climático y las transformaciones de las sabanas inundables han generado en estas

especies de la Región Orinoquia. Dicha necesidad se sustenta con el rol ecosistémico que

tienen los armadillos, pues son ellos quienes por medio de sus madrigueras ayudan a la

oxigenación necesaria de los suelos y al paso de agua por la tierra en la que escavan. Así

mismo, son los armadillos quienes naturalmente controlan las plagas de insectos y

hormigas. Finalmente, debe entenderse que los armadillos al igual que los seres humanos

hacen parte del planeta tierra y merecen nacer, crecer, reproducirse y morir, con el fin de

cumplir su ciclo y su función en los ecosistemas en los que habitan.

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