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Cisticercosis en la Orinoquia

Diana Marcela Chala 1

Una enfermedad desatendida producida por el parásito Taenia solium, que afecta al ser humano y los porcinos. Acerquémonos a la realidad de la Orinoquia, la cual reúne todas las condiciones para que esta enfermedad se desarrolle.


Pacho es un joven curioso y vivaracho. La comunidad lo ha visto crecer y sabe que un día llegará a ser líder social y un excelente ganadero. Su familia es la que tiene más ganado y cerdos de la región, no es de extrañar que su padre Julio lo deje encargado de todos sus negocios y del cuidado familiar cuando él sale de viaje, es como dirían, su mano derecha.


Pacho estaba intrigado por lo que dijo su maestra en la escuela durante la clase de ciencias.

—En este pueblo desde hace 10 años se está presentando una enfermedad contagiosa, nadie

sabe por qué se da y muchos mueren sin importar su edad —dijo ella, sin esperar que nadie

atendiera su afirmación.


En el recreo, Pacho preguntó más detalles a la profesora María.


—¿Acaso no te has dado cuenta de que muchas personas sufren dolores de cabeza, convulsiones, hay muchos niños con hidrocefalia y hasta ataques epilépticos? He intentado alertar a las autoridades de salud pero nunca me han escuchado —respondió ella.


— Es mejor dejar las cosas así y permitir que las personas sigan pensando que es obra de la bruja del pueblo.


—Yo nunca he creído en esos cuentos profe, investigaré qué está pasando —replicó Pacho.


Un día de arduo trabajo su padre le invitó a ver cómo sacrificaban a cinco cerdos. En esa vereda sabían que Don Julio tenía por costumbre regalar la carne como agradecimiento a sus trabajadores una vez al año. Habría una gran celebración y Pacho quería celebrar las fiestas por todo lo alto.


Después de escuchar cómo chirriaba el gigante animal antes de desangrarse, uno de los

trabajadores le pidió ayuda a Pacho para cortar la carne que darían a cada campesino, a lo que él no se negó. Pacho tomó el machete y empezó a distribuir la carne en cantidades iguales, pero mientras lo hacía notó unas bolitas entre la carne, tomó una porción y la llevó más tarde a su profesora.


—Nunca me había percatado de esas bolitas, creo que podría tratarse de una enfermedad

porcina—dijo ella, con algo de duda.


Pacho no se detuvo allí y llevó la carne a varios campesinos.


 

1 Bióloga de la Universidad INNCA de Colombia. Estudiante de la maestría en Ciencias Biológicas de la Universidad de los Andes. Contacto: dm.chala@uniandes.edu.co


 

—No se preocupe Pachito, que a los cerdos con ese tipo de carne se les llama “peposos” y tienen más proteínas que los cerdos de otros lugares —le decían los campesinos entre carcajadas.


Pacho no creyó del todo lo que le dijeron los campesinos. Él se dio cuenta que la carne de unos cerdos no era igual a la de otros, unos tenían estas pepitas y otros no.


Unos días después, su profesora le dijo algo que lo dejó aún más intrigado.


—Esas bolitas se llaman cisticercos y se encuentran en cerdos infectados. Cuando las personas comen la carne de estos cerdos empieza a crecer en su intestino un gusano llamado Taenia solium, que puede llegar a medir hasta siete metros —dijo sobresaltada.


—¿Cómo no pude darme cuenta antes?


Pacho nunca lo había escuchado, lo que sí escuchó fue una conversación entre los capataces de la finca de su padre donde uno le preguntaba al otro si conocía un remedio para las tripas, pues desde hacía varios meses había visto que unos pequeños gusanos se movían en su popó, eran de color blanco y asquerosos.


Pacho, se preguntó si estos gusanos y las bolitas entre la carne de los cerdos estarían relacionados. Sigilosamente, vigiló al capataz y notó que el lugar donde el siempre iba al baño era una letrina cercana a los corrales de los cerdos, estos comían todo lo que encontraran a su paso, incluido la heces del capataz. Contó todo esto a la profesora, quien le hizo más preguntas.


—Pacho, ¿has visto un río cercano a los corrales o letrinas que me describes donde iba ese capataz a defecar? —preguntó ella con mucha curiosidad.


Pacho sabía que estaba cerca el riachuelo Badillo, muy conocido por ser una rama del gran río Orinoco que proveía agua al pueblo. Así que Pacho respondió con prontitud.


—Sí. El Río Badillo profe, no está muy lejos —dijo Pacho.


La profesora decidió ir con Pacho a tomar unas muestras de agua y al mirarlas en el microscopio encontró lo que ella tanto temía.


—Mira Pacho, aquí hay un huevo de Tenia. Esto puede ser consumido por la comunidad y

contaminarse, desarrollando en las personas cisticercosis —mientras lo decía se notaba su

sorpresa frente al microscopio—. Eso no es lo más grave Pacho, sino que esta es la explicación del porqué muchas personas del pueblo padecen de dolores de cabeza, epilepsia e incluso discapacidad.


— ¡Así que usted tenía razón!


—Claro que sí Pacho, en ocasiones cuando las personas no se lavan las manos después de ir al

baño o toman agua no potable pueden entrar al cuerpo huevos de Tenia, los cuales pueden llegar hasta el cerebro y sufrir algo llamado Neurocisticercosis, que produce los síntomas que hemos visto entre tantas personas del pueblo.


Pacho entendió el peligro en el que estaba su comunidad y no dudó en alertar a su pueblo.

Averiguando más, entendió lo que debía hacer. Reunió al médico, las chismosas y los trabajadores de su pueblo en compañía de su padre a quienes explicó lo que estaba sucediendo. Todos creyeron a Pacho, sabían que él era un niño muy inteligente y que sería el menos interesado en arruinar el negocio familiar. Su padre mandó a construir cocheras alejadas de las viviendas y letrinas de los trabajadores, desparasitaba a sus animales cada seis meses y verificaba el estado de salud de los cerdos con un veterinario que venía de la ciudad para ayudarle. Además, todos los trabajadores de las fincas del señor Julio se desparasitaron con un tratamiento y un fiel seguimiento médico, hasta que las Tenias en el popó desaparecieron. La historia de Pacho no es muy diferente a la que sucede en muchos lugares de Colombia, donde se encuentran todos los aspectos necesarios para que se desarrolle esta parasitosis. La cisticercosis afecta humanos y porcinos. La ingesta de carne de cerdo infectado puede desarrollar en los seres humanos, teniasis, la cual consiste en un gusano llamado Tenia que crece en el intestino del hombre y que produce una serie de fragmentos que salen en las heces, estas pueden ser consumidas por otros animales como los cerdos, desarrollando cisticercosis porcina afectando los órganos en los que se localicen estos cisticercos. 2 La ingesta de comida o agua contaminada con los huevos de Tenia que provienen de las heces humanas puede causar Neurocisticercosis.


Estos huevos se convierten en piedras (calcificaciones) que se ubican en el Sistema Nervioso

Central (SNC) en zonas como el cerebro, lo cual puede provocar desde dolores de cabeza, cuadros de epilepsia hasta discapacidad por daño en ciertas zonas del cerebro. La actividad económica que involucra a los cerdos y la ingesta humana de la carne de cerdo a media cocción lo convierte en un problema de salud pública para esta zona del país. 3


En algunos países esta enfermedad es considerada como una infección desatendida producto de la pobreza, ya que se presenta en zonas de poco acceso a condiciones básicas de higiene 4 . Se requiere el conocimiento de las personas para identificar los factores de riesgo que implican el desarrollo de esta enfermedad entre la comunidad. Pacho tomó medidas en medio de su población como tecnificar la crianza de cerdos, lavado de manos, buena cocción de los alimentos, acceso a agua potable, atención médica en las zonas de mayor riesgo. Cabe resaltar que una de las herramientas de mayor impacto para eliminar esta afección entre las comunidades es la prevención por medio de la educación a la población de la Orinoquia.


Pacho está dispuesto a ser el cambio de la Orinoquia, sé como Pacho. Es vital que todos hagamos parte del cambio para eliminar estas enfermedades, lo lograremos con

conductas de higiene adecuada como las siguientes:


 

2 García HH, González AE, Gilman RH. Diagnóstico, tratamiento y control de la cisticercosis por Taenia solium. Curr Op Revista de la Sociedad Boliviana de Pediatría versión On-line ISSN 1024-0675 Infect Dis 2003;16:411-19.


3 10 datos sobre la neurocisticercosis. Abril 2017.https://www.who.int/features/factfiles/neurocysticercosis/es/. Recuperado 29 de agosto del.


4 2019Parasites. https://www.cdc.gov/parasites/cysticercosis/es/index.html. Recuperado 29 de agosto del 2019.


 

1. Lavar todas las frutas y verduras con agua limpia antes de consumirlas.


2. No comer carne de cerdo con una cocción deficiente o medio cruda.


3. Eliminar correctamente la materia fecal de tal manera que no estén en contacto con

animales como los cerdos.


4. Si tienes contacto con cerdos estos deben estar en cocheras y después de tener contacto

con ellos lavarse las manos.


5. Desparasitarse cada seis meses aproximadamente.


6. Mantener una vigilancia y atención veterinaria de los cerdos para que sean debidamente

desparasitados.


Esta enfermedad puede traer graves consecuencias a los seres humanos y los animales en las

zonas en las que se presenta, produciendo epilepsia, afectando órganos e incluso incapacitando a quien la posee, esto podría evitarse si la comunidad está alerta a los factores que promueven esta parasitosis en la Orinoquia y toma en cuenta las conductas de higiene básicas para prevenirla. Pacho nos contó como La Cisticercosis en su pueblo dejó de ser un problema cuando su comunidad hizo parte de la solución.


Esta es una enfermedad desatendida en Colombia que con prácticas adecuadas de higiene podemos prevenir.

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